jueves, 17 de diciembre de 2009

¿Hacemos un trío, Fattoruso?

Uno de los emblemas musicales del Río de la Plata es la familia Fattoruso, que, en los tempranos 60, ya subía al escenario. Eran otros tiempos, otra formación y otra música, pero este legendario clan sigue manteniendo la misma calidad y la misma actitud artística. Dos generaciones han pasado desde que Antonio Fattoruso formó el Primer Trío. Antonio usaba un balde invertido como bajo (una escoba era cuello del bajo, y un cordón lo transformaba en un instrumento de una sola cuerda). Antonio incluyó a sus dos jóvenes hijos, Hugo en el piano y acordeón y Osvaldo en la batería. Este trío actuaba en los festivales callejeros, cubriendo una amplia variedad de estilos musicales uruguayos, además de un poco de rock and roll, dixieland, y hasta algún tango.

Precursores del rock latino y de su fusión con ritmos latinoamericanos, pertenecieron a numerosas bandas, entre ellas: The Hot Blowers, Los Shakers, y ya instalados en Nueva York, una mirada hacia afuera, llevó a Hugo y Osvaldo Fattoruso, a un reencuentro con sus raíces al formar OPA junto a Ringo Thielman; grabarían con Airto Moreira, para luego grabar dos discos propios para el sello Milestone. Vivieron once años en el país del norte, desde que llegaron días antes del mítico Woodstock, hasta que de a poco iniciaron el camino de regreso que pedía el cuore, en el caso de Hugo, con una prolífica escala previa en Brasil.

El Trío Fattoruso actualmente se compone de Hugo en teclados, Osvaldo en batería y en el 2000 se sube al barco familiar Francisco, con veinte años en ese momento, y el trío vuelve a nacer. También Daniel Mazza realiza presentaciones en formación de trío con Osvaldo Fattoruso, y Hugo, y en algunas actuaciones en cuarteto sumándose el guitarrista Leonardo Bolsa Amuedo.
Es una de las historias más fuertes de la música contemporánea en el Río de la Plata, una carrera que señala diferentes etapas, desde los tiempos de la beatlemanía hacia el candombe fusión. Sus integrantes han dejado a su paso grupos fundamentales para la historia musical uruguaya.



Versátil, talentoso, temperamental y totalmente irreverente en su búsqueda musical, fue distinguido por el Intendente Municipal de Montevideo, Ricardo Ehrlich, como ciudadano ilustre de Montevideo. Llega al Jazz, estudiando música clásica y tocando temas que aprendía de los discos. Sus padres tenían un negocio que vendía discos de 78 rpm, su padre también arreglaba vitrolas y su madre estudiaba canto lírico. Papá Fattoruso escuchaba Duke Ellington, Louis Armstrong, Glenn Miller, Benny Goodman con Gene Krupa, pero también Gardel y mucha música clásica. Se fue nutriendo esa mente y ese espíritu de una gran cantidad de cosas.
Dice de aquellos años: “cuando comenzamos a tocar lo que nosotros llamamos jazz, es como una libertad de expresión que no encontrábamos en otro estilo; cuando tocábamos un tanguito, lo tocábamos como era; cuando se toca un tema de jazz, tiene esa particularidad de cómo se desarrolla, se toca el tema y luego cada uno tiene su lugar para improvisar sobre esa forma. Eso fue lo que nos conquistó y empezamos a usar este esquema hasta hoy en día: se toca el tema y después se improvisa, o sobre una sección o sobre la estructura. Se ha dicho muchas veces que fuimos pioneros en la fusión del candombe con el jazz; la primera vez que escuchamos esto fue un trabajo de Manolo Guardia, que es un pianista y compositor montevideano; esto sucedía en el Hot Club (de Montevideo), donde tocaban temas de be-bop en tiempo de candombe y además... componían candombe. Manolo tiene una pila de candombes conocidísimos. Bueno... eso referente a la fusión.”
Compartió escenarios y/o grabaciones con Eduardo Mateo, Jorge Graf, Jaime Roos, Ruben Rada, Laura Canoura, Toto Méndez, Larbanois-Carrero, Pitufo Lombardo, La Tríada, Chico Buarque de Holanda, Milton Nascimento, Djavan, Fafá de Belém, Miucha, María Betanha, Arismar do Espirito Santo, Toninho Horta, Joao Bosco, Hermeto Pascoal, Geraldo Azevedo, Naná Vasconcelos, Airto Moreira, Flora Purim, Abraham Laboriel, Manolo Badrena, Hiram Bullock, Vernon Reid, Jaco Pastorius, Don Cherry, Giovanni Hidalgo, Ron Carter, Litto Nebbia, Fito Páez, Liliana Herrero, Luis Salinas, Adriana Varela, Takamasa Segi y Yahiro Tomohiro. Publicó hace poco nuevo material discográfico de piano solo, el sucesor de "Ciencia Fictiona", que lleva por título "Café y Bar: Ciencia Fictiona". El mismo fue grabado en Buenos Aires, en el estudio de Lito Vitale.

Osvaldo se formó en su casa, escuchando y siguiendo las indicaciones de Hugo. Empezó a estudiar promediando su carrera, por su cuenta; tomó algunas lecciones con Elvin Jones que según él “fueron más interesantes que didácticas”, y unas lecciones con un percusionista de la Sinfónica de Atlanta. En 1982, se radica en Buenos Aires, y toca con músicos como Rubén Rada, Litto Nebbia, Luis Alberto Spinetta, Alejandro Lerner, León Gieco y Fito Páez, entre otros. Hacia 1991 edita "El disco kid", el cual marco el inicio de una prolífica actividad en conjunto con la artista uruguaya Mariana Ingold, con la cual en años siguientes editó una decena de álbumes.



La música del Trio está atravesada por la electricidad y posee un raro encanto entre lo moderno y lo clásico; dos generaciones absolutamente demarcadas por la forma de transmitir sus influencias. Una propuesta que tiene candombe, canciones y también un rock duro, percusivo. Como es de esperar, el género más frecuentado por los uruguayos es el jazz fusión, con fuertes conexiones con el jazz latino y el candombe. La multiplicidad de ritmos rioplatenses está garantizada por las polirritmias que Osvaldo trabaja, que cruzan el be bop con la murga. El teclado de Hugo va de melodías carnavalescas a sutilezas tangueras, y es el sostén del grupo. Y la gran novedad, que renueva la sangre con su bajo de seis cuerdas, es Francisco; que trabaja muy bien las líneas melódicas para acompañar a su padre, o se destaca con fuertes slappings estilo funk. Todo buen trío que quiera tener variedad necesita de un buen bajista que no solo lleve bases rítmicas, sino que incursiones en armonías, solos, melodías. Francisco hace todo esto y más, y su presencia es prometedora y auspiciosa. También toca guitarra eléctrica en dos temas, con lo que su versatilidad queda por demás demostrada.



5 comentarios:

  1. Suenan bien los Fattoruso, no?
    Hugo es un crack, si buscás en youtube cosas de él con otra gente (con Laura Canoura, por ej) también suenan muy bien...

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  2. Unos grossos! Altamente recomendablela obra, y como frutilla de la torta una peli, bastante en un café, charlando..riendo...y con una espontaneidad alucinante.

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  3. se cortó el comentario: una peli bastante nueva: HIT

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  4. Sí, la vi lo que pude gracias al youtube. Hice referencia a esa peli justo en la entrada anterior a ésta del blog en donde cuento sobre el Canario Luna.

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